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domingo, 14 de agosto de 2011

¿Qué necesitamos para ser felices?

Con este poema cierro este espacio poético de reflexión sobre lo que necesitamos para ser felices. ¿Necesitamos tanto...? Quizás mucho menos de lo que creemos.

VI

No existía la costumbre del diálogo.
La vida era inercia a la velocidad.
Y el silencio carcomía el interior
de los hombres.

En tardes de solaz
Añoraba a los clásicos
deambulando el ágora del tiempo
en un discurso sin fin,
donde cualquiera podía aportar su diatriba
sabiendo de antemano
que sería escuchada y debatida.

Nos faltaba el momento
para ser nosotros.
Hubiése sido mejor cultivar el espíritu
que acaparar abundancias
que sólo satisfarían nuestras necesidades
el solo instante de ser conseguidas.

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Qué necesitamos para ser felices?

V

Habíamos perdido la identidad
de ser nosotros mismos,
con nuestros defectos y nuestras virtudes.
Deambulábamos la existencia diaria
en solitario
sin darnos cuenta
ni pararnos a pensar
que todo es un cúmulo de colectividades.

De vez en cuando, sin embargo,
nos era necesario expiar nuestra mente
atormentada
y éramos capaces entonces
de encontrar un instante
que nos llenase de satisfacción.

Teníamos todo para ser felices
y nos faltaba el tiempo.

El televisor, más que acercarnos
nos aislaba poco a poco
y la vida era una pantalla ficticia
en el seno de cada uno de nosotros.

domingo, 31 de julio de 2011

¿Qué necesitamos para ser felices?

IV

Nos pesaba la existencia
como una losa de mármol
en el día a día.

Hubiésemos querido vivir en el mañana
y evitar así el sufrimiento
del instante,
el paso del segundo sobre el rostro
que marca su destino.

Una angustia vital
nos hilvanaba el momento
y la ansiedad del reloj
nos irritaba los ojos.

Nos preocupaba el anonimato
en mitad del bullicio
y el tiempo (la vida) era una carrera
intentando conseguir cualquier prestigio
que a la vuelta de la esquina
yacería en el olvido.

lunes, 25 de julio de 2011

¿Qué necesitamos para ser felices?

III

Y el tiempo era la constante
-y a su vez la excusa-.

Nos faltaba el tiempo
para ser felices,
para contemplar una puesta de sol
en los brazos de la amada,
para atender la sonrisa de fruta
de los labios de un niño,
para abrazar la distancia
de un orgasmo en penumbras,
e incluso
para hacer el amor a la luz de una vela.

Llovía aquella tarde
sobre el alféizar de la ventana
y nos faltaba el tiempo
para ser nosotros.

Habíamos creado un mundo de individualidad
y soledades
de donde no era fácil escapar.

domingo, 17 de julio de 2011

¿Qué necesitamos para ser felices?

II

Nos faltaba el tiempo
para ser felices.
Hubiésemos agrandado la esfera
del reloj
si hubiéramos podido,
retardado el espacio de luz
y languidecido el cenit de la luna,
dilatado las estaciones
y prolongado la temporalidad de los años…

Nos faltaba el tiempo
para ser nosotros
y justificábamos su escasez
hipotecando los pequeños detalles
de la vida.

Acaso hubiese sido mejor
que no existiese la memoria
y todo fuese olvido.

domingo, 10 de julio de 2011

¿Qué necesitamos para ser felices?

Pretendo con una serie de poemas reflexionar sobre la búsqueda de la felicidad. Quizás hemos perdido el norte en los últimos años, interpretando que la felicidad se consigue solamente a través de los bienes materiales???


I

Teníamos todo para ser felices
y no éramos capaces
de aprovechar la circunstancia,
el instante
que fluía ante nosotros
con las ansias de ser aprovechado.
Por ende,
diluíamos la vida
en acaparar abundancia
y soledades,
sabiendo de antemano que todo
perecería también con nosotros,
que nos existe vanidad más grande
que soportar la existencia
en la falta de valores.

Y perdimos la fe una alborada
cuando el sol proyectaba en la ventana
una sombra de luz.

domingo, 19 de junio de 2011

Capacidades en verso

Ayer participe en mi primer acto como nuevo alcalde de La Solana. Fue en la presentación de la revista nº 60 del grupo Pan de Trigo.

El acto fue muy especial por la participación de los usuarios del Centro Ocupacional de La Solana y de los chicos y chicas de la asociación Alas de Papel.

La lectura de poemas por parte de todos ellos nos emocionó en cada verso. Su alegría, sus sonrisas, su particular manera de entender la vida.

Pero fue en el baile que Alfonsa Vinuesa preparó con ellos donde pude comprobar cómo se protegían unos a otros, cómo se ayudaban, con qué delicadeza mimaban cada movimiento sin importar si alguno de ellos se equivocaba. Eran, ante todo, el referente de lo que debiera ser una sociedad en la que todos nos preocuparamos de todos.

Y entendí, después de una semana muy dura para mí, que por todo esto, por todos ellos, por el coraje de sus familias, valía la pena comprometerme en política.

martes, 31 de mayo de 2011

15-M

El Movimiento denominado 15-M ha sorprendido a la sociedad española en plena campaña electoral.

Creo, sinceramente, que este movimiento no ha tenido apenas influencia en los resultados electorales.

Ahora bien, este toque de atención de la desafección de los ciudadanos con sus representantes políticos nos debe hacer reflexionar profunda y detenidamente.

Personalmente, coincido con la mayoría de las propuestas emanadas en las asambleas ciudadanas que se han desarrollado en las plazas de toda España y que en estos días circulan por internet.

La crisis económica tan profunda que estamos padeciendo debería haber hecho muy visible la cercanía de los gobiernos con los ciudadanos a base de respuestas de esperanza; sin embargo, la realidad manifestada por estas movilizaciones ha pretendido hacernos ver que (quizás) no hemos sabido estar con quienes no han provocado esta situación, pero que sí la están padeciendo.

Tendremos que purgar, escuchar y aprender.

martes, 10 de mayo de 2011

He de abrazar un sueño cada noche

He de abrazar un sueño cada noche
con las fuerzas del ser del pensamiento.
Querer creer que no todo es incierto
y que hay esperanza entre los hombres.

Acaso es utopía lo que intento,
acaso es desazón ante la vida,
acaso es el abrazo que os ofrezco
el sueño que me guía cada día.

Como si nos fuese esta vez
este último intento
es preciso poner todo el empeño.

Después la queja ya no vale.

Seguir así un día más
ya no podemos,
matándonos entre nosotros.

Hace falta comprender
y comprendernos.
Compartir de verdad el mismo cielo
que nos sirve de techo cada día.

He de soñar cada mañana una utopía.

jueves, 28 de abril de 2011

Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el trabajo

El trabajo nos da la posibilidad de participar plenamente del tiempo y del espacio que nos ha tocado vivir.


Además no hace indepedendientes.


Por eso, al trabajo, al tajo, hay que ir a ganarse la vida no a perderla. La formación de los trabajadores es fundamental. La exigencia de los equipos de protección individual y de las medidas colectivas, la red a la que aferrarnos a la vida.


En mi experiencia como autoridad laboral no he sentido un dolor más intenso que cuando un trabajador sufre un accidente mortal. En el poema que acompaño intento atrapar esas dolorosas sensaciones:

Donde el corazón no tiene cura


Cada accidente laboral mortal
era un golpe de azada
en el corazón herido.

Profundizar en el conocimiento
de los detalles familiares
me horadaba la fortaleza
que la distancia pone.

Y llorar jamás fue suficiente
para hacerme olvidar
cada situación
y cada nombre.

A veces hubiese sido mejor
mantener el anonimato
que la razón impone,
y dejar de lado al corazón
que en cada latido
me hacía sentirme vivo.

Y a pesar de la sensibilidad
que creía perder
en la contienda política,
cada nueva muerte
volvía a ahondar
la profundidad de la herida
con la azada clavada
donde el corazón no tiene cura.